Buenos Aires

 

Buenos Aires, hermosa ciudad,
otros días argentada por tus encantos,
¿has pactado la belleza de tu pasado
por el porvenir impersonal de los tiempos?

Buenos Aires,
ciudad de viejas historias,
devuélvenos tu espíritu aventurero,
arrabalero,
donde el rumbo de tus calles
un día nos condujeron.

 

Extraviados
en los laberintos de tu crecimiento,
caminamos a la deriva,
ciegos,
con ahogados llantos,
por tu espíritu mutilado,
por tu corazón endurecido.

 

Te han vestido con la elegancia
de un traje que no te luce,
te han despojado de la belleza de antaño;
ella revestía tu dignidad.

 

La luz de tus ojos adormilados,
nos muestra maravillas ennegrecidas.
Tus días de encanto
aún se hallan en algunas
esquinasde barrios escondidos,
para enseñarnos
la esperanza de un porvenir.

 

Es el desmoronamiento soberbio
de tus reliquias,
donde el grito agónico del furor,
de un llamado
“Primer Mundo”,
intenta que nos veamos reflejados
en una imagenque no nos pertenece.

 

¿Es tu modernidad,
el cementerio silencioso
de nuestra identidad?
¿Son las luces
de tus nuevos lujos,
quiénes han oscurecido nuestras raíces?

Buenos Aires,
es tu lamento
el que ahora esparce,
sin piedad el dolor de tus hijos,
que golpean con desesperación
las puertas de otros mundos?

Tus barrios
aún conservan aquella magia,
de canciones entonadas
por esperanzados inmigrantes.
Tus Aires,
aún no se han enfriado en el sordo olvido.....

¿Será este nuestro
nuevo cantar,
bohemio y soñador
dónde la melodía de tus brisas
quizás entonen tu nuevo despertar?

 

Artexier